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Invitado

Córdoba tiene un romance con Mauricio

Si te creen te votan y si no te creen no te votan, más allá de cualquier especulación la realidad es que existe un vínculo estrecho entre lo que se propone, lo que se dice y lo que se hace para que cada ciudadano decida a la hora de votar.

Los tiempos de los votos cautivos han entrado en el último tramo de su extinción definitiva, aunque aún queda un pequeño porcentaje ligado a la tradición, al afecto, al compromiso o al miedo, sin duda desde la elección presidencial de 2015 se ha afianzado el voto “confianza”, que es una suma de esperanza en un futuro mejor y “credibilidad” en los nuevos actores políticos.

Esto creo que es lo que de manera más o menos general se reflejó el domingo pasado, Mauricio prometió transformar a Córdoba en el motor del cambio y así lo hizo, mejorar la condiciones de la producción agropecuaria, industrial, metal mecánica y lo hizo, prometió que se acabaría la discriminación de esta provincia y que volverían las obras y lo hizo y íbamos a luchar contra el narcotráfico, la inflación y lo hizo y también prometió combatir la pobreza que aún sigue siendo alta y lo está haciendo a partir de generar las condiciones para que eso ocurra.

A mí me toco remar desde el  2013, me comprometí  a recorrer la provincia en forma permanente, a escuchar a los cordobeses, a trasladar sus inquietudes al Congreso, a formar parte del equipo de Mauricio para trabajar por el cambio, a ser el nexo que pueda vehiculizar iniciativas y gestiones ante el ejecutivo, a trabajar para derrotar el kirchnerismo y todas sus prácticas y por supuesto a trabajar en el Congreso discutiendo proyectos que tienen que ver con una Córdoba mejor pero esencialmente con una Argentina mejor e intenté hacerlo de la mejor manera, más allá de cualquier valoración que la sociedad puede haber realizado.

Lo cierto es que una campaña opulenta del oficialismo local, más allá de la discusión sobre su contenido “no pudo” con lo que la mayoría de la gente cree,  nuestro desafío ahora más que nunca es seguir por el camino de la verdad, que no necesariamente es siempre el camino de las buenas noticias, pero es el que La sociedad necesita para construir su propio futuro.

Córdoba tiene un romance con Mauricio Macri y a mí me toca ser el interlocutor, pero también necesita, como el resto de la Argentina que la transparencia y la verdad no solo sean valores sueltos sino verdaderos requisitos para cualquier  programa de gestión.⁠⁠⁠⁠

 

Por Héctor Baldassi
Candidato a Diputado Nacional por Córdoba – Cambiemos