Justina Lo Cane, la nena de 12 años que esperaba un corazón hace tres meses y se encontraba primera en la lista de prioridad del INCUCAI, falleció en la clínica Favaloro, donde permanecía internada. Sufría una cardiopatía congénita que le había sido diagnosticada a los 18 meses de vida y si bien existió la posibilidad de que se encuentren donantes, no se pudo hallar un corazón que fuera compatible con el suyo.
Cuando le detectaron la enfermedad al año y medio de vida se advirtió que su situación podría agravarse a lo largo de los años, y eso ocurrió en julio pasado. Hace unas semanas Paola, su mamá, aseguró que la nena estaba “en un momento muy crítico, conectada a un aparato que la mantiene con vida”. Su historia de lucha, junto al pedido de los padres a través de los medios para concientizar a las personas sobre la donación de órganos, conmovió al país. Recibió el apoyo de muchos famosos y la campaña “Multiplicate por Siete” se viralizó rápidamente.

“La realidad nos golpeó duro, más duro que al año y medio. Justina no podía seguir viviendo con su corazón, necesitaba un trasplante. Llegó la internación, y Justi pintaba corazones llenos de esperanza, se interesaba por otros chicos, como ella a la espera de un órgano, siempre optimista, y yo con ella”, escribió Paola en su cuenta de Facebook.




