Según efectivos de la comisaría 2ª de Florencio Varela que acudieron al lugar del hecho, la vivienda tenía dos caños de hierro atravesados y amurados a la pared, lo que la hacía prácticamente inaccesible. Los voceros explicaron que esto se debía a que Coronil era herrero y él mismo había realizado ese trabajo en la puerta para mayor seguridad.
Por ese motivo, los pesquisas sospecharon de un posible ajuste de cuentas, ya que si la puerta no podía ser forzada desde afuera, la víctima la abrió, por lo cual, conocía a su atacante.
La esposa del hombre solicitó un botón antipánico porque teme una posible venganza en contra de su hijo, ya que señaló a los presuntos delincuentes, que vivirían en la localidad de Almirante Brown y pertenecerían a bandas vinculadas con el crimen organizado.




