La pandemia no los deprime.
Siempre hay motivos para brindar. Y a estos vecinos de un pueblo de Italia ni la pandemia los detuvo.
Cumpliendo la cuarentena buscaron la forma para poder brindar de balcón a balcón. Y lo consiguieron colocando la copa en la punta de una caña.
El chin chin se volvió a escuchar junto a los buenos deseos para tutti .
Hay que usar la imaginación para estar en contacto con los otros y no perder la alegría. Esto también pasará y volverán los brindis con los seres queridos. Pero mientras tanto estos italianos tuvieron una gran idea.




