Preocupación en la casa real porque temen que se publiquen escándalos familiares.
El príncipe Harry firmó un contrato con la editorial estadounidense Penguin Random House para publicar cuatro libros “bomba” y acordó que el segundo salga a la luz sólo después de la muerte de su abuela, la reina Isabel II.
Así lo reveló el periódico británico Daily Mail, que dijo que el acuerdo prevé un anticipo total de 40 millones de dólares.
Estos nuevos detalles del contrato han generado nerviosismo en el Palacio de Buckingham, donde hay varias autoridades que temen que esos libros contengan noticias escandalosas sobre la realeza británica.
El príncipe de Sussex, de 36 años, y la editorial anunciaron la publicación de las memorias: la autobiografía se publicará en 2022 durante el histórico Jubileo de Platino de la reina Isabel II.
Las memorias del hijo menor de Lady Di abarcarían historias desde su infancia hasta el presente, incluido su trabajo en causas solidarias, el servicio militar en Afganistán y la felicidad que halló al ser esposo y padre.
“Estoy profundamente agradecido por la oportunidad de compartir lo que he aprendido a lo largo de mi vida hasta ahora y emocionado de que la gente lea un relato de primera mano de mi vida que sea preciso y totalmente veraz”, dijo el príncipe Harry en un comunicado.
“Estoy escribiendo esto no como príncipe, sino como el hombre en el que me he convertido. He usado muchos sombreros a lo largo de los años, tanto literal como figurativamente, y mi esperanza es que al contar mi historia (los altibajos, los errores, las lecciones aprendidas) pueda ayudar a demostrar que no importa de dónde vengamos, tenemos más en común de lo que pensamos”, agregó.
Su esposa, Meghan Markle, escribirá una guía de “bienestar” como parte del contrato con Penguin Random House.
Todavía se desconoce cuál será el tema del cuarto libro y quién lo escribirá.
Para llegar al acuerdo sobre los 4 libros, el duque de Sussex pensó en una subasta entre las editoriales que tuviera como base más de 24 millones de dólares para llegar a casi 40 millones de dólares.
Fue el mismo Harry quien “dirigió” las negociaciones desde California, donde él y Meghan viven con sus hijos en una mansión de USD 15 millones.
Dos editores volaron desde Londres para reunirse con él, mientras que otros participaron en la “subasta” a través de una videollamada. El príncipe “condujo las negociaciones con una actitud de ‘tómalo o déjalo’”, según informó el diario inglés.




