Un contratista había muerto y hubo 6 heridos.
14 combatientes proiraníes murieron en bombardeos de Estados Unidos en el este de Siria.
Un día después de que un contratista estadounidense falleció, y otro contratista y 5 soldados resultaron heridos cuando un dron explosivo “de origen iraní” golpeó una instalación de mantenimiento de una base cerca de Hasaké.
En respuesta, el secretario de Defensa, Lloyd Austin, ordenó “ataques aéreos de precisión contra instalaciones utilizadas por grupos afiliados al cuerpo de los Guardianes de la Revolución” de Irán, que combaten en Siria del lado de las fuerzas leales al Gobierno de Bashar al Assad.
El presidente Joe Biden aclaró que Washington “no busca entrar en conflicto con Irán”.
“No se equivoquen, Estados Unidos no busca un conflicto con Irán, pero está preparado para actuar con fuerza para proteger a su pueblo”, dijo Biden.
Austin, en tanto, insistió en que “los ataques aéreos fueron realizados en respuesta al ataque , así como en respuesta a una serie de ataques recientes contra las fuerzas de la coalición (internacional) en Siria por parte de grupos afiliados a los Guardianes de la Revolución”.
Por su parte, el OSDH, una ONG con sede en Londres y dotada de una amplia red de informantes en Siria, confirmó que 14 personas murieron por los bombardeos estadounidenses, nueve de ellos de origen sirio.
“Los ataques estadounidenses tuvieron como objetivo un depósito de armas en la ciudad de Deir Ezzor, y mataron a seis combatientes proiraníes”, dijo el OSDH.
“Otros dos combatientes murieron en ataques contra (posiciones en) el desierto de Al Mayadin, y otros seis cerca de Al Bukamal”, agregó el director de la ONG, Rami Abdel Rahman.




