También tiene contacto con su marido el heredero al trono.
A la princesa de Gales se mostraba en público muy sonriente mientras hablaba con Paul Carberry, el ahora director ejecutivo de Action for Children (AfC), la organización benéfica apadrinada por Kate Middleton.
Ni ella ni su esposo, el príncipe William, sabían del pasado criminal de su interlocutor, según ha desvelado el medio británico ‘The Mirror’.
Cuando Carberry fue nombrado director ejecutivo. Sus compañeros de trabajo sí eran conocedores de su macabra historia.
Era un adolescente de 16 años cuando llevó a cabo un ataque mortal con un cuchillo en un tren.
Primero apuñaló a Michael McBain, de 22 años, y después a John Murray, de 21 años, quien falleció. Todos viajaban en un tren que transportaba a fanáticos del fútbol escocés a Londres para un partido contra Inglaterra en 1979.
Carberry fue arrestado cuando el tren se detuvo en Warrington, Cheshire.
Fue declarado culpable de asesinato después de declararse inocente en el Tribunal de la Corona de Chester. En su defensa afirmó que había confiscado el cuchillo de otro hombre y que no recordaba nada del ataque después de que Murray le diera un cabezazo durante una discusión por una chica.
Desde el medio de comunicación ‘The Mirror’ han conseguido hablar con Carberry, quien no ha negado los hechos y ha confesado que “es algo de lo que me arrepiento todos los días de mi vida. Una familia no tiene a su ser querido por mi culpa”.
Carberry cumplió un tiempo en una cárcel para jóvenes y en una prisión para adultos antes de ser liberado en 1985.
Consiguió un trabajo como trabajador social y ascendió en la profesión. Su pasado no le impidió convertirse en jefe de AfC, cuyo objetivo es “proteger y apoyar a los niños y jóvenes”.
Tampoco le ha impedido conseguir un puesto en el Grupo de Trabajo sobre Delincuencia Organizada y Seria en su Escocia natal, con la misión de frenar las bandas juveniles.




