Henry López Londoño, alias “Mi Sangre”, actuó como agente encubierto del gobierno de Estados Unidos según la nota publicada en diario Perfil. Según explica el periodista Hernán Soto en la publicación, agentes del Departamento del Tesoro estadounidense habrían contactado a Mi Sangre para infiltrarlo en distintas bandas criminales colombianas bajo el seudónimo de “Assis”.
Contestando una de las mociones presentadas por Arturo Hernández, abogado defensor de López Londoño, el Gobierno de los Estados Unidos reconoce que agentes del Departamento del Tesoro estadounidense lo habrían contactado para infiltrarlo en distintas bandas criminales colombianas.
De acuerdo a la documentación a la que accedió Perfil.com a partir del levantamiento del secreto que pesaba sobre la causa de López Londoño se pudo conocer que, en 2008, cuando el colombiano estaba en Argentina a la espera de la resolución definitiva de su asilo político, fue contactado por agentes del Departamento del Tesoro estadounidense, con el fin de infiltrar bandas criminales. A cambio, le ofrecieron asilo para él y su familia.
Londoño se habría infiltrado en distintas bandas criminales colombianas con la contratación inicialmente propuesta por el Departamento del Tesoro, que se efectivizó finalmente con ICE (Inmigración y Control de Aduanas de los EEUU) y se operativizó luego con la DEA (Administración para el Control de Drogas).
Para llevar adelante estos trabajos de “fuente confidencial registrada” del Gobierno de los Estados Unidos, López Londoño fue documentado como agente confidencial bajo el seudónimo de “ASSIS”. Esto surge de los mails del Departamento del Tesoro y del abogado de López Londoño, sumado a chats entre agentes del ICE y agentes de la DEA, y de alguno de estos con el propio agente.
En agosto 2010, según asentó la defensa de López Londoño, y como consecuencia de lo que se cree fue una guerra interna entre las agencias gubernamentales, ICE y DEA, se habrían disputado la dirección de los proyectos de infiltración que estaba adelantando el “agente”. Se piensa que la DEA habría boicoteado la cooperación a partir de una acusación criminal al colombiano.
Debido a la conservación de algunos de los registros por parte del acusado, la defensa de “Mi Sangre” logró que el Gobierno de Estados Unidos tuviera que descubrir y reconocer su condición de “agente”.




