Sopsechan de un secuestro
Alejandro Ainsworth fue encontrado muerto tras cuatro días desaparecido. El hombre de 54 años había llegado el fin de semana a Río de Janeiro para disfrutar de unos días de descanso en la famosa playa de Copacabana.
El 7 de septiembre una cámara de seguridad del hospedaje lo registró saliendo. Desde ese momento no se supo nada más de él, hasta que lo encontraron muerto.
Los encargados del hotel llamaron a la familia porque Alejandro no se había presentado para hacer el check out. Sus hijos, que ya estaban alertas por movimientos extraños en sus cuentas bancarias, viajaron de inmediato a Brasil para impulsar la búsqueda.
Alejandro Ainsworth, conocido por sus amigos como “Alex”, tenía 54 años y había nacido en Campana, provincia de Buenos Aires. También vivió en Saenz Peña, partido de Tres de Febrero, pero su último domicilio fue en el barrio porteño de Villa Urquiza.
La Justicia brasilera investiga un posible secuestro, ya que, mientras la familia intentaba contactarlo, comenzaron a aparecer señales alarmantes. Se detectaron retiros de dinero, préstamos y cambios de contraseñas en las cuentas bancarias de Ainsworth.
Según denunciaron sus hijos, le sacaron US$3500 y un préstamo de $4.000.000. Incluso intentaron sacar otro crédito, pero la familia logró frenarlo a tiempo porque ya sospechaban que algo grave estaba pasando.
Los investigadores que llevaban adelante la búsqueda confirmaron que apareció una foto tomada con el celular de Ainsworth. La imagen mostraba una camioneta estacionada en un pastizal, en lo que parece ser una zona inhóspita, similar a una favela de Río.




