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viernes, 13 de marzo de 2026
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Carlos III. El rey fue el anfitrión en el banquete de Estado que inauguró la visita oficial de Donal Trump.

169 invitados.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el rey Carlos III intercambiaron elogios durante sus discursos de apertura en el banquete de Estado ofrecido con motivo del inicio de la visita oficial del mandatario estadounidense al Reino Unido.


“Es un privilegio singular ser el primer presidente estadounidense recibido aquí”, comenzó Trump en su discurso, en el que señaló que “realmente es uno de los mayores honores” de su vida.

Carlos III elogió el “compromiso personal del presidente para encontrar soluciones a algunos de los conflictos más insolubles del mundo”, sin hacer referencia a ninguno en particular.

“Mientras la tiranía amenaza una vez más a Europa, nosotros y nuestros aliados nos unimos en apoyo a Ucrania para disuadir la agresión y asegurar la paz”

“Esta ocasión única e importante refleja el vínculo perdurable entre nuestras dos grandes naciones, cimentado en la profunda amistad entre nuestros pueblos. Hemos celebrado juntos, llorado juntos y nos hemos mantenido unidos en los mejores y peores momentos”

Bromeó con que “el suelo británico constituye un espléndido campo de golf”.


Trump y Carlos III se senataron en mitad a la mesa, flanqueados por el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, y la princesa Kate de Gales, respectivamente, mientras que al otro lado de la mesa se sentaron la reina, Melania Trump, el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent y el príncipe William.

En una mesa tan larga como una piscina olímpica, iluminada por 139 candelabros, se acomodaron 160 invitados.

El menú abrió con una panna cotta de berro acompañada de huevos de codorniz de Hampshire y galleta de parmesano. Como plato principal se sirvió una balotina de pollo orgánico de Norfolk, envuelta en calabacín y bañada en un jugo infusionado con tomillo. De postre, una bomba de helado de vainilla con sorbete de frambuesa de Kent y ciruelas ligeramente escalfadas.

Aunque Trump no bebe alcohol, en el banquete de Estado se descorcharon un Oporto Vintage Warre’s 1945, en alusión a su condición de 45º y 47º presidente; un coñac Hennessy 1912, año de nacimiento de su madre escocesa, Mary Anne MacLeod; y un champán Pol Roger, predilecto de Winston Churchill, entre otros.

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