Lo hizo público
Una mujer acudió a la Comisaría de Minoridad y Violencia Familiar en l para realizar una denuncia por violencia de género.
La denunciante debió esperar una hora y media para ser atendida, mientras las policías estaban almorzando y peinándose.
La mujer llegó al lugar “desesperada” y fue recibida por oficiales que le indicaron que debía “esperar un poco”. La llevaron a una oficina donde quedó sola esperando ser atendida.
Por una puerta entreabierta en la comisaría reveló que una agente se encontraba peinando a otra, realizándole una trenza. También observó que se tomaron más tiempo para dedicarse a almorzar.
La mujer manifestó su indignación por la desatención, señalando que estuvo “sola más de una hora y media hasta que se dignaron a atenderme”, y calificando la situación como una “falta de empatía y de respeto total”.
“Yo era un manojo de nervios por lo que estaba viviendo y me dejaron en una oficina sola. Sin contención, sin que nadie me escuche”, dijo la mujer en el sitio local La Pirámide.
“Tendrían que darse cuenta que a ese lugar vamos mujeres que estamos atravesando algún tipo de crisis”, agregó.
Según la información, la denunciante pudo finalmente radicar la denuncia. Al trascender el caso en los medios, las autoridades de la Jefatura Departamental de Concepción del Uruguay intervinieron y se se abrió una investigación interna para determinar lo sucedido.
Se adelantó que, si se comprueba la veracidad de la versión de la mujer, podrían aplicarse sanciones institucionales a las agentes involucradas en el servicio de la dependencia.
Pasó en la ciudad de Concepción del Uruguay, provincia de Entre Ríos.




