Su propiedad valorada en 11 millones
Fue en 2020 cuando el rey emérito Juan Carlos I decidió poner distancia y trasladar su residencia a Abu Dabi, ciudad en la que permanece desde entonces.
A lo largo de estos años se ha especulado en repetidas ocasiones con la posibilidad de un regreso definitivo a España. Sin embargo, también ha trascendido que el monarca se encuentra cómodo en su actual vida en los Emiratos Árabes Unidos. De hecho, recientes informaciones apuntan a que ha iniciado una reforma integral de la casa-palacio en la que reside, una decisión que podría interpretarse como una señal de estabilidad y permanencia a medio plazo en el país del Golfo.
Ha sido el periodista Carlos Herrera quien ha revelado que el domicilio del rey emérito en Abu Dabi se encuentra actualmente en obras. El comunicador viajó recientemente a los Emiratos Árabes y aprovechó su estancia para reencontrarse con Juan Carlos I. El encuentro, sin embargo, no tuvo lugar en la residencia habitual del monarca, sino en un hotel de lujo de la zona. Según explicó el propio locutor, la vivienda está siendo reformada, motivo por el cual la reunión se celebró fuera del inmueble.
Durante ese viaje, Herrera también se refirió al estado de salud del rey emérito, después de que en las últimas semanas circularan informaciones sobre un supuesto empeoramiento. Aunque no trascendieron detalles médicos concretos, la cuestión de la salud ha cobrado especial relevancia en los últimos tiempos, en un contexto en el que el monarca realiza algunos desplazamientos en silla de ruedas y necesita apoyo tanto de una persona como de su muleta para moverse con mayor seguridad.
Precisamente, esa situación habría motivado parte de las obras en su residencia. El objetivo sería adaptar la vivienda a sus necesidades actuales, garantizando mayor comodidad y accesibilidad. La reforma incluiría tanto modificaciones estructurales orientadas a la movilidad como ajustes decorativos para adecuar los espacios a sus gustos personales.
La casa-palacio en cuestión se encuentra en la exclusiva isla de Isla de Nurai, un enclave al que solo se puede acceder por mar o por aire. Se trata de un entorno de máxima privacidad, lo que proporciona al rey emérito un elevado nivel de seguridad. Según ha trascendido, cuenta con escoltas españoles procedentes de la antigua Unidad de Seguridad de la Casa del Rey, así como con agentes emiratíes que se integran discretamente entre los visitantes de la zona.
La propiedad, valorada en más de 11 millones de euros, dispone de 2.000 metros cuadrados distribuidos en seis dormitorios y siete baños. Entre sus instalaciones destacan una piscina exterior con vistas al mar, amplios ventanales de diseño panorámico, helipuerto y playa privada. A pesar del elevado valor del inmueble, Juan Carlos I no afrontaría gastos de alquiler ni mantenimiento, ya que la villa le fue cedida por un jeque amigo.




