Críticas de la oposición, reminiscencia a la crisis de 2001
La Libertad Avanza logró avanzar hacia la aprobación de la Reforma Laboral con el respaldo necesario en el Senado, luego de aceptar la eliminación del artículo 44, relativo a las licencias por enfermedad, durante el tratamiento en Diputados.
Este movimiento deja al oficialismo a un paso de sancionar la ley, mientras se intensifican los cuestionamientos de la oposición respecto al alcance de los cambios y su impacto sobre los derechos laborales y las finanzas públicas de provincias y municipios.
Tras un acuerdo previo, Patricia Bullrich, titular del bloque oficialista, sostuvo que prosperaría la opción de aprobar finalmente el articulado reformado, y se declaró confiada en la sanción definitiva.
Desde la oposición, las discusiones adquirieron un tono marcado por la denuncia de irregularidades en el proceso legislativo. Jorge Capitanich, senador del peronismo, señaló que su bloque consideraba “una violación flagrante” de artículos reglamentarios y del 14 bis de la Constitución, al hacer referencia a la conformación de las comisiones y al llamado al plenario. Subrayó: “Mantenemos nuestras objeciones por los niveles de afectación de los derechos de los trabajadores y del impacto desde el punto fiscal a los municipios y las provincias, y que no tiene impacto en la generación de empleo“.
Mariano Recalde, también desde el peronismo, criticó el enfoque integral de la reforma, que “modifica 18 leyes y deroga 11 más”. Según recalcó, la ley fue tratada como un conjunto, sin detenerse en debates específicos de cada legislación afectada. “Todavía no nos pudieron decir cuál de los 218 artículos le mejora la vida a los trabajadores”, afirmó en el plenario. En la misma línea, distintos legisladores de la oposición advirtieron que estos cambios se negociaron “a libro cerrado” y cuestionaron la baja de impuestos que el oficialismo promueve, señalando que “solo se los bajan a los ricos”.




