Tenía 65 años
Un vecino de 65 años asesinó de un disparo a Abel Barbosa e intentó matar a su hijo, Agustín, tras una discusión por un vehículo que no arrancaba en Loma del Mirador.
“Mi hijo le pidió unos días para correr el auto. El hombre salió de mala manera, Agustín se dio vuelta y el vecino le pegó cuatro puñaladas”, relató Lorena.
El joven se salvó porque su campera inflable amortiguó los cortes. Al ver a su hijo herido, Abel fue a reclamarle al agresor, un electricista del barrio, quien respondió de forma letal.
“El hombre abrió la ventanita de su casa, sacó un arma y le disparó a mi marido en el cuello”, detalló la mujer. El asesino intentó seguir disparando, pero el arma se trabó.
Agustín y otro vecino, llamado Diego, lograron quitarle el arma golpeándole las manos a través de la ventana. Según la familia, la relación previa con el atacante era “normal”.
“Abel era demasiado bueno, trabajador. No se merecía esto. Quiero que se haga Justicia y que este hombre no vuelva a salir nunca más”, reclamó la viuda.
La víctima llegó a decirle a su hijo que “le dolía el tiro” antes de fallecer. El agresor fue descripto como una persona “ermitaña” pero sin antecedentes violentos conocidos.
“No sé cómo se sigue. Teníamos una excelente relación, no lo puedo entender, no tiene lógica”, concluyó Lorena tras el trágico episodio en el partido de La Matanza.




