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miércoles, 24 de junio de 2026
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Unión Europea. Prohibió que las aerolíneas cobren por el equipaje de mano en los vuelos.

Parlamento de la Unión Europea (UE) selló un acuerdo clave para prohibir de manera definitiva que las compañías aéreas cobren cargos adicionales por el equipaje de mano en todos los vuelos internos del continente.

El objetivo de la nueva normativa es terminar con los “costos ocultos”, garantizar la transparencia en los precios desde el primer clic y unificar los criterios de las empresas, que hasta ahora aplicaban sus propias reglas generando confusión en los pasajeros.


Una vez que se completen las revisiones legales de rutina, las aerolíneas estarán obligadas a mostrar la tarifa final con el equipaje incluido antes de empezar la reserva.

Las nuevas condiciones establecen que los pasajeros tendrán derecho a llevar a bordo una valija de cabina de hasta siete kilos sin pagar ningún extra, además del bolso personal o mochila pequeña que se ubica debajo del asiento delantero.


La reforma regulatoria va mucho más allá de las valijas y suma importantes beneficios para defender el bolsillo de los usuarios.

Por un lado, se prohíbe la cláusula “no-show”, lo que significa que las aerolíneas ya no podrán cancelar el pasaje de vuelta de un pasajero si este, por alguna razón, no utilizó el tramo de ida.

Por el otro, los grupos familiares y las personas con movilidad reducida tendrán garantizado el derecho a sentarse juntos sin abonar tarifas adicionales por la selección de asientos.

El nuevo marco también endurece las reglas de juego ante los incumplimientos de las empresas, fijando plazos de respuesta de un máximo de 30 días para resolver los reclamos y un esquema de indemnizaciones fijas.


En caso de demoras de más de tres horas o cancelaciones sobre la fecha, los pasajeros recibirán compensaciones de 250 euros para vuelos de hasta 1500 km, 400 euros para vuelos dentro de la UE o de hasta 3500 km, y 600 euros para los trayectos más largos.

Además, si una empresa cancela un vuelo, deberá ofrecer una alternativa en las tres horas siguientes. De lo contrario, el usuario podrá costear su propio traslado y exigir un reintegro de hasta el 400% del valor del pasaje original.

Como era de esperarse, la decisión generó un fuerte rechazo en el sector de las aerolíneas de bajo costo, cuyo modelo de negocios se apoya fuertemente en el cobro de estos servicios adicionales.

Desde la gigante Ryanair salieron a cruzar la medida. Su director ejecutivo, Michael O’Leary, calificó la iniciativa como “normas basura” y argumentó que esto obligará a las compañías a anunciar tarifas artificialmente más altas, perjudicando la competitividad del sector y eliminando la opción de quienes prefieren viajar livianos para pagar menos.

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