La mujer está interbada
El brutal asesinato de Ilan Mareco Vázquez, de 8 años, hallado sin vida en Santa Ana, Misiones, sumó una pieza clave: el testimonio de su tía, María Itatí Olmedo, quien denunció que la madre del niño, María Mareco, ejercía violencia física extrema de forma constante. “Le pegaba feo, con cinto, con garrote”, afirmó la familiar al describir el calvario que vivían los menores.
Según el relato, la acusada mantenía un control absoluto sobre sus hijos, aislándolos de sus vínculos sociales para impedir que vecinos o parientes advirtieran las condiciones de maltrato. La madre fue encontrada el lunes junto al cuerpo de Ilan en estado semiinconsciente y con heridas cortantes en el cuello, lo que derivó en su detención bajo custodia policial en el Hospital Escuela de Agudos Ramón Madariaga.
Antecedentes y la hipótesis judicial
La investigación ahora se centra en el historial de salud mental de la mujer de 30 años. Según Olmedo, la acusada había abandonado un tratamiento psiquiátrico tras protagonizar episodios violentos previos contra su pareja y efectivos policiales.
La Justicia busca determinar si el crimen fue producto de un episodio psicótico. Mientras tanto, la causa sigue bajo estricto hermetismo y la madre permanece sedada, a la espera de ser indagada. Las hermanas del menor, de 15 y 10 años, quedaron al resguardo de sus familiares.




