La escalada militar alcanza zonas cercanas a centrales nucleares y se extiende el bloqueo en el estrecho de Ormuz, mientras aumentan las bajas de soldados estadounidenses.
La República Islámica de Irán advirtió este lunes que afronta una “guerra a gran escala” contra Estados Unidos, luego de que Washington lanzara una nueva ola de bombardeos nocturnos que incluyó ciudades con infraestructura nuclear clave como Bushehr.
“La realidad es que hoy estamos inmersos en una guerra a gran escala”, aseguró el presidente iraní, Masud Pezeshkian, al reclamar realismo frente a las consecuencias del conflicto.
Por su parte, el presidente estadounidense, Donald Trump, justificó la ofensiva en honor a los miembros de las fuerzas armadas caídos en los últimos días y advirtió que Teherán “pagará caro” cada baja norteamericana.
Los ataques nocturnos del Comando Central de Estados Unidos (Centcom) impactaron en Tabriz y Urmia, provocando víctimas fatales y heridos, mientras Teherán mantiene bloqueado el estrecho de Ormuz.
En paralelo, la Agencia Británica de Seguridad Marítima (UKMTO) reportó buques incendiados y atacados con misiles en esta vía estratégica, impulsando una fuerte subida en los precios internacionales del petról




