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sábado, 25 de julio de 2026
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Apareció muerto dentro de un auto. Creen que había cometido un robo.

Tenía 2 disparos

Un hombre de 31 años fue hallado muerto con dos heridas de bala dentro de un auto sobre la colectora de la Ruta 22, en Fernández Oro, Río Negro. Se trata de Franco Nicolás Padilla, oriundo de Neuquén y con antecedentes penales, cuya muerte los investigadores vinculan al robo violento a una vivienda de Cipolletti ocurrido horas antes.

La Justicia identificó rápido a la víctima gracias a su historial delictivo: Padilla ya había cumplido una condena y estuvo señalado en hechos resonantes de la región.

El informe forense, a cargo del médico Marcelo Uzal, estableció que el disparo mortal ingresó por la axila izquierda y salió por el lado derecho de la espalda, con daño en órganos vitales. El resto de las lesiones en el cuerpo eran previas al episodio, sin relación con el ataque.

Los datos recabados hasta ahora refuerzan la hipótesis que la Fiscalía sigue desde el hallazgo del cuerpo: Padilla habría integrado el grupo que asaltó una casa del barrio Rincón Lindo y resultó herido en un tiroteo dentro de la vivienda.

El ataque ocurrió en la madrugada del 22 de julio, cuando varios hombres entraron por la fuerza a una casa donde dormían una mujer y sus hijos. Uno de los jóvenes tomó un arma y disparó contra los intrusos para defender a su familia, y los agresores escaparon del lugar.

Horas después, la Policía halló el cuerpo de Padilla dentro del vehículo abandonado en jurisdicción de Fernández Oro, a varios kilómetros del domicilio asaltado.

La causa está a cargo del equipo fiscal integrado por Gustavo Herrera, Alejandra Altamira y Gabriel Lamas.

Los investigadores secuestraron los teléfonos celulares de los ocupantes de la vivienda y del auto donde apareció el cuerpo, además de recolectar cerca de diez declaraciones testimoniales

El abogado de la familia damnificada reconstruyó la secuencia: a las 5:45 del miércoles, un Toyota Corolla se detuvo en la esquina de la casa, bajaron cuatro personas y el auto continuó hacia el centro de la ciudad.

Dos minutos después, los sospechosos ingresaron a la propiedad, aunque solo dos avanzaron hacia el interior, donde estaban una mujer de 53 años, su hijo mayor de edad y una nena de 12.

Los delincuentes habrían anulado previamente el sistema de cámaras y alarmas de la casa; uno de ellos entró a la habitación de la mujer, la despertó a golpes y bajo amenazas, y sus gritos alertaron a su hijo.

Tras la muerte del sospechoso y ante el temor a represalias, se dispusieron medidas de protección para la familia.

Por otra parte, Fiscalía avanza con pericias balísticas y mecánicas sobre el vehículo secuestrado y el análisis de los dispositivos incautado

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