El rey emérito viajó por sorpresa a la isla para celebrar el cumpleaños de su amigo Miguel Arias y cenó con la reina madre y las infantas Elena y Cristina antes de dejar el país.
El rey emérito Juan Carlos I protagonizó un sorpresivo y fugaz regreso a Mallorca tras casi diez años de ausencia, donde mantuvo una cena privada en el Palacio de Marivent junto a la Reina Sofía y las infantas Elena y Cristina.
El viaje se concretó con máxima discreción este fin de semana. El padre de Felipe VI arribó a la isla para visitar a su íntimo amigo Miguel Arias, dueño del restaurante Flanigan, en el marco de su 80 cumpleaños.
Tras comer en el establecimiento ubicado en Puerto Portales y pasar la noche en la residencia de su allegado, el monarca se trasladó al histórico palacio mallorquín. Allí compartió la velada nocturna con la reina madre y sus hijas.
El regreso a la isla tras una década
Este desplazamiento marca la primera presencia pública conocida de Juan Carlos I en Mallorca desde la Semana Santa de 2018, cuando asistió a la tradicional misa en la Catedral de Palma.
Dos años después de aquel hito, el ex jefe de Estado fijó su residencia oficial en Abu Dabi. A primera hora del lunes, tras su paso por el Palacio de Marivent, abandonó España con rumbo a su destino vacacional en Europa.




