El Tribunal Popular Intermedio de Shenzhen sentenció al fundador del gigante inmobiliario, marcando el punto final de un colapso que desató una histórica crisis en la economía asiática.
El Tribunal Popular Intermedio de Shenzhen condenó a cadena perpetua a Hui Ka Yan, fundador y expresidente del gigante inmobiliario Evergrande, tras hallarlo culpable de un fraude financiero a gran escala y malversación de fondos.
La sentencia dictada contra el magnate, quien alguna vez fue de los hombres más ricos del mundo, incluye la confiscación de todos sus bienes personales y la privación de sus derechos políticos de por vida, poniendo fin a una notable caída tras el colapso de la empresa.
Durante el juicio, las autoridades determinaron que entre 2016 y 2021 la compañía y sus directivos operaron bajo prácticas contables cuestionables y préstamos desmedidos. Esto alteró de forma grave el orden económico del mercado y dejó una deuda acumulada superior a los 300.000 millones de dólares.
La estrepitosa caída de la firma afectó de lleno al sistema financiero del país y profundizó una prolongada crisis inmobiliaria que golpeó con fuerza a millones de familias y inversores en todo el territorio asiático.
Junto al fundador, la justicia de Shenzhen condenó a otras 56 personas, incluidos los dos hijos del empresario, con penas de prisión que van desde los 22 meses hasta los 18 años, además de imponer millonarias multas corporativas.




