El príncipe heredero asumió el trono en una reunión extraordinaria tras el fallecimiento de su padre a los 89 años en el Hospital del Reino de Oslo.
El rey Harald V murió a los 89 años en el Hospital del Reino de Oslo, motivo por el cual el príncipe heredero asumió formalmente el trono como Haakon VIII.
La sucesión se concretó de manera inmediata durante una reunión extraordinaria del Consejo de Estado, donde el nuevo monarca informó oficialmente al Gobierno de Noruega e hizo suyo el histórico lema dinástico: “Todo por Noruega”.
Desafíos institucionales y polémicas familiares
El inicio del reinado de Haakon VIII coincide con un período de marcada repercusión pública para la Casa Real Noruega.
La institución afronta complejas situaciones del ámbito privado y judicial, como la condena a cuatro años de prisión de Marius Borg Høiby —hijo de la reina Mette-Marit— por delitos de agresión y abuso.
A esto se suman las controversias por vínculos pasados con el financista estadounidense Jeffrey Epstein y las complicaciones de salud de Mette-Marit, quien requiere un trasplante pulmonar por fibrosis crónica.
Una línea de sucesión renovada
Con el ascenso del monarca, la línea de sucesión sufrió una modificación histórica en el país nórdico.
Su hija mayor, la princesa Ingrid Alexandra, se convirtió en la primera en la línea de herencia, posicionándose para ser la primera mujer en reinar en más de 600 años.
Durante su primera declaración en el palacio de Oslo, Haakon VIII agradeció los mensajes de afecto y reafirmó el compromiso con el servicio público. El difunto soberano será sepultado en la cripta real de la fortaleza de Akershus.




