Un delincuente ingresó a una vivienda en Brasil creyendo que no había nadie. El dueño de la casa, un tatuador, lo sorprendió mientras estaba buscando dinero y lo redujo. Como castigo, el hombre le tatuó la frente: “Eu sou ladron e vacilão” (Yo soy ladrón y bobo). El proceso quedó registrado en un video.
https://www.youtube.com/watch?v=rmhHB4qU4fM




