En los próximos días el Gobierno eliminará cerca de 200 puestos jerárquicos de la obra social de los jubilados (PAMI). Se trata de gerentes, directores y secretarios que habían sido incorporados en la gestión anterior por Carlos Regazzoni.
Lo que se busca es reducir $ 143 millones anuales ya que los despedidos ganaban un promedio de promedio de $ 70 mil mensuales.
Las nueve secretarías a cargo del director se reducirían a cuatro y sólo tres quedarían con un secretario a cargo, mientras que la restante sería ocupada por un Subdirector ejecutivo.
Esta semana ya más de 100 empleados recibieron el aviso que no seguirían en sus cargos, a lo que faltan otros 70 que serán avisados próximamente. Desde la cúpula del organismo indican que se trata de cargos políticos y no de trabajadores de carrera. De esta manera sólo quedarían 80 puestos jerárquicos.




