La Corte Suprema estableció que si un trabajador pierde un juicio laboral iniciado por su culpa, deberá hacerse cargo de los honorarios de todos los profesionales abogados y peritos implicados.
El fallo tuvo como base el caso de Enrique López quien demandó una indemnización de la empresa en la que trabajaba por un accidente que tuvo rumbo al trabajo. El empleado nunca se presentó a los exámenes médicos a los que fue citado por parte de la Justicia y la demanda fue rechazada. Aún así, para no violar el derecho de acceso a la justicia consagrado por los arts. 8 y 25 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, la compañía aseguradora tuvo que hacerse cargo de los costos.
A partir de esto, la Justicia revocó esa decisión y estableció este nuevo fallo.




