Un hombre de unos 70 años, con boina, entró a robar con otro un poco más joven y una mujer a una inmobiliaria.
El episodio ocurrió cuando el hombre de mayor edad les mostró un arma y la sacó; mientras tanto, la mujer empezó a forcejear con el dueño del local, que logró escapar hacia el fondo y subir para pedir ayuda.
Se fueron sin llevarse nada pero sus caras quedaron grabadas en las cámaras del lugar.




