Escapó
Un delincuente, que ya se ganó el apodo de “el karateca de La Plata” por su particular destreza física, volvió a dar un golpe certero contra un comercio de City Bell. Esta vez, el objetivo fue un kiosco.
Las cámaras de seguridad del local registraron una secuencia que duró apenas unos segundos pero que fue suficiente para causar destrozos y pérdidas económicas. En el video, que ya es analizado por los investigadores, se observa la frialdad de un hombre que no necesitó de herramientas complejas para irrumpir en el lugar.
Todo ocurrió este viernes, cuando el sospechoso llegó caminando al comercio. Su vestimenta era sencilla: short, una campera con la capucha bien ajustada para evitar que su rostro fuera identificado y una mochila colgada en la espalda para cargar lo robado. No hubo forcejeos prolongados ni ruidos de barretas; el delincuente confió en su técnica física para vencer la resistencia de la puerta de ingreso.
Se plantó frente al acceso y, con un movimiento seco y descendente, lanzó una patada que impactó de lleno en la cerradura y el panel inferior. El estallido del vidrio y el metal cedieron ante la fuerza del golpe, permitiéndole al “karateca” generar un hueco lo suficientemente grande como para filtrarse al interior del kiosco.
Una vez adentro, el ladrón demostró que conocía perfectamente sus movimientos. No hubo desorden innecesario ni pérdida de tiempo; fue directo a buscar la recaudación del día y algunos objetos de valor que estaban a simple vista.




