Santo en la Web y en la Red

28 de mayo, 2024

Balean en la nuca a un pibe de 16 años. 4 policías bajo sospecha.

Está internado en grave estado.

4 policías fueron apartados preventivamente de sus funciones y son investigados bajo sospechas de haber baleado en la cabeza y dejado gravemente herido a un adolescente de 16 años.

Está internado en grave estado, en el marco de lo que se investiga como un presunto caso de “gatillo fácil”.

Se recibió un llamado que alertaba sobre la presencia de 3 jóvenes que trataban de forzar las puertas de autos estacionados para apoderarse de los objetos que había en su interior.

Una comisión de 5 suboficiales fue a la zona, un humilde barrio donde no hay cámaras de seguridad y cuyas calles son de tierra.

En el primer reporte que los suboficiales asentaron que encontraron a un joven herido de un balazo en el cráneo.

Los investigadores advirtieron que la versión del hecho volcada en el acta policial no coincidía con los dichos de testigos y otras evidencias, que apuntan a que los policías que llegaron al lugar fueron quienes efectuaron el disparo que impactó de atrás en la nuca del adolescente.

Las autoridades policiales de la zona montaron un operativo en el lugar y dispusieron el traslado del herido al hospital adonde llegó en grave estado, con una herida de bala con ingreso en la nunca y salida por una clavícula.

“De las actuaciones labradas por la policía, del acta de intervención, surge que (los policías) van en persecución de personas, se escucha un disparo y encuentran a una persona herida”, contó el fiscal de la causa, Juan Carlos Caperochipi, en una conferencia de prensa.

“Ocurre que luego obtenemos información de que los hechos probablemente habrían ocurrido de manera diferente a la relatada, esta versión nos dice que habría sido personal policial de esa intervención quien hieren a la persona ahora internada”. agregó.

Peritos se encargaron de realizar tres inspecciones oculares en la escena del hecho, donde no lograron hallar ninguna vaina servida ni proyectil.

Se ordenó el secuestro de sus armas reglamentarias para ser sometidas a peritajes con el fin de establecer si de alguna de ellas partió el disparo que dio en la cabeza de la victima.

Pasó en Comodoro Rivadavia.

Seguir leyendo