El lunes 28 de agosto por la tarde, la dirigente gremial de la Corriente Clasista y Combativa Julia Rosales llegaba con su auto a su casa de Villa Martelli. Mientras esperaba que avance el semáforo de una calle, percibió algo extraño pegado a su ventanilla.
Un sicario sacó su arma y, sin intentar robarle nada, le disparó tres veces para matarla. Gracias a sus reflejos logró taparse la cara, sólo resultó herida y ya está fuera de peligro.
La dirigente sindical de la CCC también integra el Partido Comunista. Los investigadores no descartan ninguna hipótesis. Una línea que se maneja es la posibilidad de una venganza narco debido a la fuerte campaña social anti drogas que hace la mujer.
SEGUIR LEYENDO EN PUNTOSEGUIDO




