Santo en la Web y en la Red

22 de junio, 2024

Empresario descuartizado. Estafa piramidal con camiones de Estados Unidos.

Hay 32 hipótesis sobre posibles autores del homicidio.

Fernando Pérez Algaba estaba por ser denunciado ante la Justicia por su presunta responsabilidad en una estafa piramidal.

Este hecho y la cantidad de inversores perjudicados por la maniobra pergeñada por la víctima del homicidio, se sumaron al listado de personas que tenían algún conflicto con el empresario hallado descuartizado.

Según los abogados que representan a la familia de la víctima hay 32 hipótesis sobre posibles autores del homicidio, que tenían razones para matarlo.

La víctima figuraba en una organización delictiva que captaba inversores para la compra en pool de camiones en Estados Unidos.

La banda funcionaba detrás de una empresa pantalla que prometía gestionar el dinero aportado por los inversores y pagaba dividendos de acuerdo a la facturación de los fletes que se hacían con cada camión.

Se trata de un negocio legal y en expansión en Estados Unidos que llamó la atención de inversores en distintos países americanos, que aportaron dinero.

Pero la explosión de esta modalidad de inversión abrió la puerta para la aparición de estafadores, favorecidos porque se captaron inversores en diversos países y por los problemas de jurisdicción en caso de que se iniciara un litigio, con damnificados que vivían en un lugar y delincuentes radicados en otro estado.

En algunos casos, esas empresas ofrecían la posibilidad de que cada inversor-dueño de camión, aunque fuera propietario de una parte del vehículo, pudiera seguir a través de una aplicación el recorrido del camión con un detalle de la carga que transportaba, los gastos de mantenimiento y el nombre de chofer que lo conducía, pero era todo falso.


Durante los tres primeros meses, los inversores cobraban las ganancias que devengaba cada camión en forma proporcional al dinero invertido. Pero, en el cuarto mes comenzaban los problemas de cobranza

Los dueños de la empresa pantalla nunca compararon los camiones que era el destino de la plata porque usaban el dinero que recibían para pagar los dividendos y general confianza con el objetivo de captar más inversores.

Debido que el dinero recaudado no se destinaba a la compra de los transportes los inversores dejaban de percibir dividendos.

Cuando los damnificados comenzaban a acumularse, los estafadores desactivaban la empresa pantalla y pasaban a la clandestinidad.

Según el abogado que representa a una de las víctimas de esa maniobra, Pérez Algaba estaba relacionado con dos de los responsables de la empresa que captaba inversores en la Argentina para comprar camiones en Estados Unidos.


Pérez Algaba habría utilizado el perfil que armó en una red social con un millón de seguidores para generar confianza y sumar inversores. A nadie le llamó la atención que ninguno de los seguidores interactuaba con el titular del perfil.

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