Una mujer de 32 años fue encontrada muerta en el barrio de Ludueña, Rosario.
El hallazgo lo llevó a cabo su padre, quien vivía debajo de la casa que la joven compartía con su pareja. Con golpes en la cara y en la cabeza, la victima yacía en los brazos de su novio, quien se encontraba en estado de nerviosismo y con la remera manchada de sangre.
El joven fue detenido y trasladado a la comisaria aunque los investigadores todavía no afirman que se haya tratado de un femicidio.




