Un hombre denunció que cuatro ladrones, el 27 de mayo, le habían robado el auto en la localidad bonaerense de Ramos Mejía. Dos días después se emitió el pedido de captura.
Tras recibir el aviso de que el auto había sido encontrado en el barrio porteño de La Paternal, el dueño fue a buscarlo al playón de la comisaría 41°, y al llegar abrió el baúl y encontró un cuerpo en una bolsa, el cual no había sido detectado por la Policía.
Los primeros datos indican que se trata de un hombre de entre 35 y 40 años. Estaba en calzones, con la cabeza encintada y papel en la boca, sin heridas visibles. Tendría un dragón tatuado en el hombro.
El cuerpo ya fue remitido a la morgue judicial de la Capital Federal para la correspondiente autopsia.




