Santo en la Web y en la Red

19 de junio, 2024

Mató a su ex mujer. Delante de sus 2 hijos y en la puerta de su casa.

Ella lo había denunciado por violencia de género.

María Isabel Esperati Aquino fue asesinada a balazos frente a sus 2 hijos de 13 y 17 años en la puerta de su casa.

La interceptó su expareja, a quien había denunciado por violencia de género.

Esperati Aquino (40) había enviado en 2021 a sus vecinos un mensaje en el que les pidió que, si veían por el barrio a su ex, Javier Alejandro Núñez (47), llamaran a la policía.

Una amiga de la víctima dijo a la prensa que el acusado había querido ahorcarla previamente.

Núñez, quien bajó de su auto Volkswagen Surán gris con un arma y efectuó 4 disparos, al menos uno de los cuales le impactó en la cabeza a la víctima, quien cayó gravemente herida.

El hijo mayor de la pareja, al ver a su padre armado, hizo ingresar a la casa a su hermana y vio caer al suelo a su madre baleada.

El atacante escapó, mientras que vecinos llamaron a una ambulancia y a la policía.

Esperati Aquino fue trasladada de urgencia al Hospital donde murió.

Núñez fue detenido cuando se movilizaba en su Volkswagen Surán a unos 800 metros de la escena del crimen.

En el interior del auto, secuestraron una pistola Bersa calibre 380, que será sometida a peritajes, ya que se cree que es el arma empleada en el femicidio.

Núñez había sido denunciado por violencia de género tiempo atrás y que en la actualidad no tenía ninguna medida de restricción vigente.

Una amiga de la víctima contó que la mujer estaba separada de Núñez desde hacía un año y medio, cuando él “directamente fue a matarla”.

“Es increíble, ella hace un año y medio atrás había tenido un episodio donde él la había querido ahorcar en su habitación, entra uno de sus hijos y salta a un paredón vecino pidiendo auxilio”, recordó la amiga.

Ese hecho fue caratulado “lesiones leves” y que al acusado “por intermedio de sus abogados, lo llevan a un neuropsiquiátrico durante un mes y sale en libertad y hace su vida normalmente”.

“María y sus hijos tuvieron durante treinta días un patrullero en la puerta y un botón antipánico, esa fue toda la protección que le dio la Justicia en este país”, agregó la mujer.

Pasó en la ciudad bonaerense de Cañuelas.

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