María Rosa Gianelli, hija del matrimonio de jubilados asesinado en el barrio porteño de Flores, declaró e introdujo a la empleada doméstica en el caso.
Según la versión de María Rosa, la mujer, de nacionalidad paraguaya, estuvo el viernes en la casa y desde ese día no volvieron a verla.
Hasta el momento, la joven y su novia, eran las principales sospechosas del crimen. En ese sentido, los indicios más importantes que tenía la Justicia eran unas prendas con manchas de un color similar a sangre encontradas en la habitación del hotel donde ellas vivían y un video de una cámara de seguridad, en el que se ve a dos mujeres abandonando la escena del crimen.
La policía allanó la casa de la hija y examina roces en la relación entre las víctimas y la pareja.
Las víctimas murieron producto de las heridas cortantes en la zona abdominal. Según la autopsia la mujer recibió 69 puñaladas y habría intentado defenderse, mientras que el hombre solo recibió 4. La policía todavía busca el arma homicida.




