Fue el día que se comprometió con el rey de los Paises Bajos.
Unas palabras que a priori podrían parecer ofensivas hicieron que la opinión pública se rindiera ante Máxima de Los Países Bajos. Fue hace 25 años, un 30 de marzo, cuando la entonces reina Beatriz anunciaba el compromiso de su hijo mayor y heredero. Un momento que se ha recordado durante un acto público, a través de la que fue la gran anécdota de la jornada, cuando Máxima llamó “un poco tonto” a su prometido durante la rueda de prensa.
El aniversario del Oxfam Novib Máxima estuvo junto el director Michiel Servaes destacara el vínculo de la organización con la Casa Real. En su discurso, no ha dudado en asegurar que la reina de los Países Bajos es una persona muy valiente, aunque también “fue un poco dura”, en alusión a aquellas palabras dirigidas al hoy monarca.
Ella, sentada en primera fila, reaccionaba con el mejor humor, riéndose tanto de las palabras del director como de la recordada anécdota, que fue muy comentada en su momento. Y es que esa expresión, lejos de tomarse a mal, fue muy bien recibida por los holandeses y quizá por eso hoy en día Máxima se puede reír de un momento muy alejado de los protocolos royal.
Para recordarla, tenemos que irnos 25 años atrás, a ese anuncio del compromiso del príncipe Guillermo Alejandro de Orange con una desconocida Máxima Zorreguieta. Se habían conocido en la Feria de Abril de Sevilla en 1999 y comenzaron a verse en secreto. El heredero pasó unos días de vacaciones con la familia de su novia en Bariloche -donde la pareja vuelve de cuando en cuando junto a sus hijas- y la argentina se trasladó a Bruselas en el 2000 para estar más cerca de él.
Pero los medios no tardaron en hacer que la relación dejara de ser secreta, descubriendo además que la mujer con la que se veía el futuro monarca holandés era hija de Jorge Zorreguieta, ministro de Agricultura de la dictadura de Videla. No tardaron en hacerse investigaciones que concluían que era imposible descartar la implicación del padre de Máxima en las desapariciones y torturas llevadas a cabo por el régimen.
Mientras se debatía lo adecuado de la relación, la opinión pública se puso en contra de la pareja y el asunto se llevó incluso al Parlamento. Y tampoco Guillermo Alejandro facilitó las cosas, puesto que intervino un par de veces sobre el asunto sin mucho acierto. La primera, asegurando que su suegro solo conocía una de las desapariciones, justo de una persona que había sido encontrada. La segunda, asegurando que no se habían realizado las entrevistas en las que se basaba un libro que aseguraba que Jorge Zorreguieta había ayudado a Videla a dar el golpe de Estado.
El momento en el que Máxima le dice a Guillermo Alejandro “Fuiste un poco tonto”.
Finalmente, Máxima hizo una declaración pública rechazando frontalmente la dictadura de Videla y pidiendo disculpas por lo que pudiera haber hecho su padre en la misma, aunque expresaba también su confianza en él. Estas palabras se unieron a la prohibición de que Zorreguieta asistiera a la boda, condición para que al final el matrimonio pudiera celebrarse.
Y durante el anuncio del compromiso, con la pareja feliz y posando ante las cámaras, Guillermo Alejandro hizo alusión a esas declaraciones que él había hecho ante los medios defendiendo a su suegro, comentando que había sido una estupidez. Unas palabras ante las que Máxima respondió: “Sí, fuiste un poco tonto”. Y aunque se supo después que lo habían dicho por consejo del jefe del Ministerio de Asuntos Generales, conmovieron profundamente al pueblo neerlandés.
Esa supuesta espontaneidad, lejos de ser criticada -como por ejemplo sí sucedió en nuestro país con el “déjame terminar” de Letizia Ortiz al entonces príncipe Felipe- fueron muy aplaudidas y le hicieron ganarse a Máxima Zorreguieta el favor de los ciudadanos, hasta entonces muy susceptibles con ese compromiso del que este lunes se cumplían 25 años.




