Sigue en terapia intensiva.
Angelina, la nena de 12 años baleada mientras observaba los fuegos artificiales en la vereda de su casa durante la madrugada de Navidad, permanece internada en terapia intensiva con pronóstico reservado. Según pudo saberse, los médicos lograron estabilizarla, pero todavía no pudieron operarla para extraer el proyectil.
La fiscal Valeria Courtade, a cargo de la investigación, recibió en las últimas horas un informe fundamental. Las pericias realizadas sobre las imágenes de la tomografía determinaron que el proyectil alojado en la fosa posterior del cráneo sería de calibre 38, aunque los investigadores no descartan que pueda tratarse de una 9 milímetros.
Como la bala continúa dentro de la cabeza de la nena, la Policía Científica tuvo que trabajar sobre los estudios médicos para identificar el plomo. Mientras tanto, el personal policial realizó un relevamiento en la zona y secuestró vainas servidas en dos viviendas cercanas al lugar del hecho.
También se trabaja en el análisis de las cámaras de seguridad de la zona para ver si alguna captó al tirador.
La principal hipótesis de los investigadores apunta a un “irresponsable” que disparó al aire durante los festejos de Nochebuena. Al menos diez vecinos del barrio denunciaron haber encontrado balas caídas en sus patios y techos tras los brindis de las doce.
La tía de Angelina habló con la prensa y pidió fuerzas para su sobrina: “Está estable, va a estar bien, pero esto es minuto a minuto”. La familia decidió, en conjunto con la clínica, no emitir partes médicos oficiales por ahora, preservando la intimidad de la menor mientras esperan el momento adecuado para la cirugía.
Pasó en Morón.




