Investigan las causas del accidente.
Una pareja de adolescentes, de apenas 16 y 17 años, protagonizó un violento vuelco que terminó con la vida de su bebé de un año. El hecho tuvo lugar cuando el auto en el que viajaban terminó sumergido en un canal de riego.
El dramático episodio se registró en el cruce de las calles 9 de Julio Norte y Los Claveles. La familia circulaba a bordo de un vehículo cuando, por causas que aún son materia de investigación, el conductor perdió el control del volante. El rodado se despistó y cayó directamente al cauce de agua, quedando volcado.
Según los primeros reportes policiales, los adolescentes lograron salir a la superficie por sus propios medios tras el impacto. La desesperación se apoderó de ellos cuando notaron que no podían sacar al bebé, identificado como Neithan, quien había quedado atrapado en el interior del habitáculo bajo el agua.
Al llegar el personal policial, alertado por el accidente, se encontró con los padres en estado de shock. Los jóvenes explicaron a los agentes que su hijo seguía dentro del auto. Ante la urgencia, se inició una búsqueda en el lugar, pero debido a la complejidad de la situación, fue necesario solicitar el apoyo de los bomberos voluntarios.
Los rescatistas trabajaron bajo una presión extrema para dar vuelta el coche y acceder al interior. Tras romper una de las ventanillas, el personal de emergencias advirtió que el bebé no estaba en el asiento. La corriente del canal o el propio impacto habrían desplazado el cuerpo del menor fuera de la estructura del vehículo.
La búsqueda se extendió por los alrededores hasta que una vecina que circulaba por la zona dio el aviso que había divisado un bulto flotando en el agua a unos metros del lugar del vuelco. Al rescatarlo, confirmaron que se trataba de Neithan.
Si bien se aguardan los resultados de la autopsia para determinar las causas exactas del deceso, los investigadores sospechan que la muerte pudo haber sido consecuencia de las graves lesiones sufridas durante el choque inicial o por asfixia por sumersión
El fiscal Daniel Zornitta quedó a cargo de la investigación. La causa fue caratulada preventivamente como “homicidio culposo en accidente de tránsito”, y los padres adolescentes quedaron implicados en el expediente mientras se intenta reconstruir la mecánica del siniestro.
Como parte de las diligencias de rigor, se le extrajo una muestra de sangre al adolescente que conducía el vehículo. El objetivo de los peritos es determinar si el joven manejaba bajo los efectos del alcohol al momento de perder el control del rodado.
Pasó en el casco urbano de una localidad del Alto Valle, provincia de Río Negro,




