Se trata de Blas Adrián Gómez Galarza , de 21 años, quien se entregó en la noche del sábado ante los tribunales de San Martín. Lo señalan por el asesinato del agente de Drogas Peligrosas de la policía Federal, Alan Dolz. Me entrego porque “tengo miedo de que me maten a mí y a mi familia”, declaró el acusado a los medios presentes.
“Quiero que me hagan la prueba de parafina inmediatamente para que vean que no dispare ningún arma”.
“Yo no me voy a venir a entregar sabiendo que hay una cadena perpetua, me vengo a entregar porque soy inocente“, insistió.
El agente Dolz había sido asesinado el jueves, por lo que el Gobierno había decretado un día de duelo nacional y este sábado fue sepultado.




