El Equipo Argentino de Antropología Forense aseguró que las muestras halladas en allanamientos previos corresponde a restos humanos.
Luego de que los peritos de Ministerio Público de la Acusación (MPA) allanaran la vivienda de Matías Jurado, el presunto asesino serial de Jujuy, varios elementos habían sido recolectados para su posterior análisis.
Cuando arribó el Equipo Argentino de Antropología Forense, para brindar apoyo en la investigación.
Los arqueólogos forenses identificaron a las pruebas como restos óseos calcinados. Por su parte, el fiscal Guillermo Beller señaló que esta categorización permitirá iniciar la búsqueda de rastros de ADN en las piezas recuperadas.
De esta manera, el investigador apuntó que las futuras pruebas que realizarán tendrán el objetivo de cotejarlas con las muestras entregadas por los familiares de las personas desaparecidas, que se cree que podrían haber sido víctimas del acusado.
Las autoridades identificaron a dos de las personas que habrían sido asesinadas por Jurado como Jorge Omar Anachuri (68) y Sergio Alejandro Sosa (25). No obstante, aún restaría despejar las sospechas de que hubiera estado involucrado en las desapariciones de Miguel Ángel Quispe (60), Juan Carlos González (60), y Juan José Ponce (51).
Según la información publicada por Jujuy al Momento, el equipo de antropólogos comenzó con las excavaciones planificadas en el patio de la vivienda del acusado. Se tratarían de seis sectores delimitados por los estudios de georadar realizados por el personal de la Gendarmería Nacional.
Durante las inspecciones iniciales, en la casa donde se sospecha que el acusado habría llevado a sus víctimas, se encontraron fragmentos óseos calcinados y una importante cantidad de herramientas de corte, como sierras y serruchos. Incluso, indicaron que varias de las ellas fueron encontradas ocultas entre los muros de la propiedad.




