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viernes, 13 de marzo de 2026
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Robaron 50 millones de pesos en apenas 75 segundos. Un policía involucrado. VIDEO.

Tres detenidos

En apenas 75 segundos, una banda de encapuchados logró hacerse de un botín de 50 millones de pesos tras asaltar una empresa ganadera.

Los delincuentes que utilizaban guantes y tapabocas para no dejar rastro, cayeron tras una investigación que reveló un dato inquietante: uno de los delincuentes era un sargento de la Policía Local de Florencio Varela.

Según los investigadores, se les adjudican varios golpes comando a financieras y comercios mayoristas de la zona sur del Conurbano. Los hechos fueron violentos, en uno de ellos efectuaron disparos contra la pared para amedrentar a las víctimas. Los delincuentes no dudaban en gatillar para imponer el terror en cada local que pisaban.

El primer eslabón de esta cadena de robos quedó registrado en febrero, cuando cinco delincuentes irrumpieron en el mayorista “El Polaco”. A plena luz del día, cuando los ladrones bajaron de un auto y, tras golpear a un cliente con la culata de un arma, se llevaron 300 mil pesos y una camioneta. En medio del caos, hubo tiempo para lo insólito: uno de los asaltantes se llevó una caja de seis vinos antes de escapar.

Aquel robo, que duró solo tres minutos, tuvo un contratiempo que pudo haber sido el fin: el auto en el que llegaron no arrancaba y tuvieron que empujarlo ante la mirada de los testigos. Sin embargo, lograron huir con la camioneta robada, la misma que utilizarían apenas nueve días después para dar el gran golpe millonario en la firma “Marbel S.A”, una empresa dedicada a productos ganaderos ubicada cerca del arroyo Las Piedras.

En este segundo ataque, la velocidad fue la clave. Entraron, encañonaron al chofer de un camión y se dirigieron directamente a la administración. En poco más de un minuto, los encapuchados ya tenían en su poder dos cajas que contenían los 50 millones de pesos. La impunidad parecía total, pero las cámaras de seguridad municipales y privadas empezaron a trazar un patrón que los detectives de la Fiscalía N° 7 de Quilmes no dejaron pasar.

El análisis minucioso de las imágenes reveló que, tras los asaltos, los delincuentes realizaban un trasbordo de vehículos para despistar. Dejaban los autos robados y se subían a otro. Fue precisamente ese vehículo el que divisó el Grupo Táctico Operativo (GTO) de la Policía Bonaerense durante una recorrida por Quilmes Oeste, lo que dio inicio a la interceptación final de parte de la banda.

Al detener el auto en el cruce de Donato Álvarez y Santa Fe, los efectivos se encontraron con una sorpresa mayor. Uno de los tres ocupantes era un sargento de la Unidad de Policía de Prevención Local (UPPL) de Florencio Varela, quien llevaba consigo su pistola reglamentaria 9 milímetros con una bala en la recámara, lista para ser disparada. Junto a él, cayeron otros dos cómplices que formarían parte del núcleo duro de la organización.

Debido a la participación de un efectivo de la fuerza provincial, la Policía Federal Argentina (PFA) tomó intervención en las pericias para garantizar la transparencia. Al policía detenido se le acreditó su participación directa en el primer asalto al mayorista y quedó inmediatamente desafectado de la fuerza por orden de la Auditoría General de Asuntos Internos (AGAI), mientras se avanza en su procesamiento penal.

Pasó en Quilmes.

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