“La banda del Chorro” era el nombre del grupo delincuente cordobés que se ocupaba de secuestrar caballos, extorsionar a sus dueños con la exigencia del pago de un rescate y entregarlos por medio de niños.
El grupo, que fue desmantelado por la Justicia, accionaba en las localidades cordobesas de Río Segundo, Río Primero, Punilla y zonas periféricas a la capital.




