El aro de acero quirúrgico que los investigadores habían encontrado dentro de uno de los hornos de ladrillos finalmente se supo que no pertenece a Daiana Garnica.
Esta inspección se había llevado a cabo en la ladrillera en la que trabaja Darío Suárez, el principal sospechoso por la desaparición de Daiana. Era un piercing como el que usaba ella, pero tras realizarse las pericias correspondientes, los resultados fueron negativos.
La búsqueda de la joven, quien desapareció el pasado 6 de mayo, continúa y sin ninguna pista. Sin embargo está previsto que se busquen pistas en las márgenes del río Salí, donde varios testigos contaron que se arrojaron bolsas cuyo contenido se ignora.




