Recibía la plata en su departamento.
Al menos 200 personas fueron estafadas con pasajes falsos a España. Los damnificados estiman que las operaciones fraudulentas son de más de 300 mil dólares.
Hay personas que quedaron varadas en el aeropuerto de Madrid al no tener un boleto válido.
Las ventas las hacia una mujer que no responde a los llamados.
Se presentaron distintas denuncias y se abrió una causa en el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N° 57, a cargo de la jueza María Fabiana Galletti, con intervención del fiscal Jorge González.
A la mujer llamada Karyna Alvarado Ríos de 55 años, la contactaron para comprar pasajes a Madrid de una famosa aerolínea española por 1100 dólares. Un valor no demasiado barato, por lo que no desconfió, pero no recibió ningún documento que diera cuenta de la reserva del vuelo.
Los damnificados armaron un grupo de Whatsapp, que ya sumó a más de 200 personas que habían sido víctimas de las estafas.
En la mayoría de los casos habían recibido la recomendación de comprarle pasajes a Alvarado Ríos por medio de personas cercanas, familiares o amigos, que sí habían viajado sin problemas.
Los damnificados sostienen que se trataba de un esquema “Ponzi”, que se mantiene en funcionamiento mientras la entrada de plata es mayor que la deuda. “Creo que usaba los primeros cupos y concretaba los primeros viajes para dar una imagen sólida, mientras seguía vendiendo a nuevas personas. Hasta que todo se rompió y dejamos de viajar los que quedamos al final de la cadena”, explicó una de las personas que ya no pudo viajar.
Karyna ofrecía vuelos de clase económica y también de primera clase, siempre a precios un poco más bajos que los que figuraban en las páginas de las aerolíneas. Decía que tenía códigos especiales internos de la aerolínea para los descuentos, según relataron las víctimas.
Todo parecía creíble porque Karyna los había atendido personalmente en su departamento de la calle Posadas en el momento del pago.
En junio comenzaron los problemas. Alvarado Ríos advirtió en principio dijo que era por alta demanda en la aerolínea y la compañía había dado de baja el código interno que ella utilizaba para conseguir los descuentos en los pasajes.
Pero a mediados de julio la mujer dejó de contestar los mensajes. Entonces muchos de los que no podían viajar se acercaron a su departamento para pedirle que les devolviera el dinero. Allí se enteraron que Karyna estaba internada y que habría intentado suicidarse.
Están también los damnificados que sacaron tickets para viajar desde Madrid hacia Ezeiza y que tampoco lograron hacerlo.




