Mónica Loret, la mujer embarazada que recibió seis disparos y perdió a su bebé en la masacre de Hurlingham, hizo sus primeras declaraciones y contó como fue el hecho.
Ese día ella tenía programada la cesárea para traer al mundo a Mateo, ya sentía contracciones cuando Diego Loscalzo llegó y los hizo salir a todo a la calle con una excusa.
Los primeros dos disparos en su contra llegaron cuando intentó defender a su hija de los golpes del acusado. Una vez en el piso Loscalzo le dio otros tres tiros más.
“Un instante antes mi hijo se movía adentro mío“, dijo la mujer en el programa Arriba Argentinos, en donde además contó que sintió “cuando la bala entró y mató a mi hijo”.
Reconoce también que el asesino tenía actitudes posesivas pero niega que se trate de una persona loca.




