Flavio Mendoza estuvo de invitado en Intrusos y habló sobre sus deseos de ser padre. Allí contó que la primera transferencia de embrión que le hicieron a la mujer que eligió para llevar en el vientre a su hijo, no fue fructífera.
“Tendría que haberme callado un poco la boca porque se hizo la primera transferencia y fue fallida. Me agarró un bajón, estuve para atrás, mal, mal”, reveló Mendoza. “Para mí se hacía la transferencia y ya era papá”, confesó
“Ahora tengo la ansiedad de que se haga la otra transferencia y no prenda. No estoy triste. Que sea lo que Dios quiera, uno se tiene que entregar a Dios. Se puede hacer la transferencia cada 7 u 8 semanas, encima es mucho”, contó y detalló que quien llevara su hijo “es una persona totalmente apta, ya tiene dos bebés”.




