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22 de junio, 2024

Joan Manuel Serrat. En Harvard se volvió a subir al escenario para sorpresa de profesores y alumnos. VIDEO.

Para homenajearlo cantaron algunos de sus clásicos y el no pudo resistiese.

Joan Manuel Serrat volvió a cantar sobre un escenario, después de despedirse del público el pasado 23 de diciembre. Fue el protagonista de una conversación de casi dos horas en el Farkas Hall, un teatro de la Universidad de Harvard, en las que repasó su vida artística y personal con los profesores y estudiantes.

Para concluir la sesión, los organizadores (el Observatorio del Instituto Cervantes en Harvard y el departamento de Lenguas Romance y Literatura de esta universidad) ensamblaron un cuarteto compuesto por miembros de la banda de jazz.

Arrancaron con “Mediterráneo”. Al el noi de Poble Sec se le iban los pies y tamborileaba con la mano. El cantante Gabriel Ortiz, de Texas y miembro también del Mariachi Veritas (verdad en latín, lema de Harvard) donde toca la trompeta, informó que tenían otras dos canciones y animó a la concurrencia a acompañar.

En ‘Aquellas pequeñas cosas’, a Serrat se lo vio emocionado. Comenzaron a cantar ‘Penélope’, escuchó las primeras estrofas y ya no pudo resistirse. Se levantó, tomó el micrófono y animó a Ortiz a hacer un dúo para sorpresa de todos.

Cuando llegó había dicho “Me vais a disculpar por la tos”, se excusó nada más sentarse, rodeado por los profesores. “La tos es el anuncio de que algo tremendo va suceder, un constipado, un resfriado, cosas ridículas pero al cantante lo ponen fuera de juego”, dijo.

“Tengo un caramelo para la tos”, alzó la voz una de las asistentes. “¿Seguro que es bueno?”, replicó él. Otro espectador le ofreció otro, diferente. “Este me parece menos sospechoso”, bromeó y lo aceptó.

Habló de sus orígenes, de esa radio que escuchaba de niño en su casa, que le abrió los ojos hacia el mundo y que tanto influyó en su formación.

Serrat reconoció que sigue cantando, en la intimidad.

Lamentó la pérdida de la calidad democrática y aconsejó trabajar todos los días por esa meta y no abandonarlo todo en manos de los dirigentes. Reiteró la necesidad de preservar la memoria histórica porque “falsearla y esconderla no ayuda a que el futuro tenga una base sólida para cambiar”.

“Cuando nací, estoy convencido que la monja que me entregó a mi padre no le dijo si era niño o niña, sino que le dijo que había tenido un niño del Barça”,

Reconoció que para él cantar ha sido “un vicio maravilloso, pero también un oficio” que además le ha permitido durante sus más de 50 años de carrera conocer e intercambiar con otros cantantes un montón de experiencias maravillosas.


Tras responder las preguntas de estudiantes y profesores fue despedido con una ovación.

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