Tras pasar varias horas detenido, pagó una fianza de un millón de dólares y quedó en libertad. Tenía una orden de detención por “desacato”, ya que lo citaron en varias oportunidades por una deuda que mantenía con su exmanager.
Luis Miguel se había entregado a la policía de Los Ángeles, luego de que el 17 de abril, dos días antes de su cumpleaños, se ordenara su detención por un caso de deudas impagas. Según informó Univisión, la Jueza Virginia Phillips pidió a las autoridades que lo buscaran y apresaran por “desacato”. Él optó por asistir a la corte por su propia voluntad.
En tres ocasiones, el cantante ignoró las citas judiciales que tenían como fin aclarar su situación económica y ejecutar el pago de una deuda pendiente con su exrepresentante, William Brockaus. El hombre pide una indemnización de aproximadamente un millón de dólares, incluyendo intereses y los honorarios de los abogados, por incumplimiento de su contrato cuando lo representaba en 2013 y 2015.




