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domingo 22 de mayo, 2022
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Espectáculos

Martin Liberman. Nació su segundo hijo. ¡Bienvenido Milo!.

La mamá, Ana Laura Lopez, en buen estado de salud. Emotivas palabras del periodista.

El periodista Martín Liberman fue padre de su segundo hijo a quien llamó “Milo”, Ana Laura López la madre dio a luz este lunes por la tarde mediante una cesárea programada.

El nacimiento se llevó a cabo en el Sanatorio de la Trinidad de Palermo. Fue un camino muy largo para la pareja ya que se tuvieron que someter a tres tratamientos de fertilización hasta lograr el tan deseado embarazo.

El motivo por cual eligieron cesaría lo explicaba el periodista en diálogo con Ifobae: “Nosotros teníamos en claro que el bebé nunca había girado, que estaba de cola, por lo cual la posibilidad de un parto natural era muy remota. Entonces, quedamos con el obstetra, Germán Van Thilo, en que cumplida la semana 39 de embarazo y si nada cambiaba, íbamos a ver qué hacíamos. La cuestión es que, charlando con él, nos pareció que no había otro camino más que la cesárea, lo mejor era programarla con tranquilidad y no salir corriendo en medio de la madrugada”.

Fotos gentileza familia.

Fue una cesárea programada para este lunes por la tarde y esperar la llegada de “Milo” quien pesó 3,360 kilos y de buen estado de salud.

Con respecto a la madre el periodista sentenció: “Anita es una genia, una leona. Le puso mucho coraje en toda la previa, durante los tratamientos que hicimos en el Cegyr con el doctor Sergio Papier, con todas las inyecciones y todas las frustraciones. Pensá que ella le tenía miedo a las agujas y se bancó todo. Pero, después, fue un embarazo estupendo el que tuvo: nunca una náusea, nunca un mareo y nunca me hizo salir corriendo a la noche a comprar nada. Hasta el sábado, ella siguió entrenando todos los días haciendo yoga, caminata y bicicleta fija. Así que salió todo perfecto. Evidentemente, tenía una fuerza que no sabía que tenía”.

También agregó: “Ver a mi hijo con su hermano fue hermosísimo. Y ahora que lo digo me doy cuenta: no es mi hijo abrazando a su hermano, son mis hijos. Un hijo tenía en brazos al otro. La verdad es que es un premio. Yo le tengo que agradecer también al doctor Sergio Pasqualini y al doctor Jonathan Finkelstein por sus consejos. Y a Matercell, donde guardamos el cordón umbilical por las células madre. Pero la verdad es que esta es la concreción de un milagro. Es un premio al no bajar los brazos. Yo nunca tuve pruritos a la hora de contar las vicisitudes médicas que me tocó atravesar. Al revés. Sentí que era casi una obligación, porque era la manera de alentar a la gente que está pasando por la misma situación para que sepa que es posible”.