Santo en la Web y en la Red

19 de junio, 2024

Paolo el Rockero. Listo para volver a los escenarios.

Recuperado de su problema de salud.

Jorge Montejo, más conocido Paolo el Rockero, un entrañable personaje que caracterizó durante la década de los ‘80 y ‘90, reapareció y anunció su regreso a los escenarios.

El artista despegó a la fama gracias al programa Badía y Compañía con el personaje muy simpático que caracterizaba a un hippie que llevaba paz y amor. Jorge Montejo, fue invitado al programa de Tomás Dente en Net TV, donde habló de todo y aseguro que está preparado para volver a los escenario y porque no a la TV.

Comenzó contando cómo nació su carrera: “Salía en revista Gente, pero también en los pasquines de ese tiempo, en todos lados salía”,  recordó su paso por “La casona de Palermo”, un punto de inicio para sus shows durante los fines de semana.

“Terminé teniendo como siete músicos y un camión, como si fuera Pappo. Hacíamos un show mechado entre la música y el humor”, dijo Montejo. Luego, en tono de broma se refirió al paso del tiempo: “Soy como el señor Burns, pero con barba”.

Asimismo, el actor se emocionó al recibir un saludo especial que le grabó su colega Federico D´Elía, a quien admira por su interpretación del personaje de Mario Santos en Los simuladores. “Querido Jorgito te dejo un abrazo muy grande. Te agradezco por las tardes que pasé en mi adolescencia viendo Badía y compañía. Esperaba tu presentación, siempre me divertía”, le dijo Federico.

Jorge está recuperado y listo para volver a trabajar luego de haber tenido unos problemas de salud. En abril pasado, estuvo internado en el hospital Ramos Mejía por una descompensación.

“¡Uhhh… loco!”, “¿Entendés, chabón?”, “¡Qué mala onda!”, “¡Mató la onda loco!”, “¿Qué hacés, persona?”. Tan solo algunos de los múltiples latiguillos con los que Paolo El Rockero se volvió inolvidable para más de una generación de espectadores argentinos. Es que el personaje encarnado por el actor Jorge Montejo comenzó a ganar espacios en la televisión y el cine a fuerza de su gracia, con sus fachas y modismos hippie.

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