Puntoseguido.com.ar | Santo en la Web y en la Red
INFO / ESPECTACULOS / DEPORTES / POLICIALES / POLITICA / ECONOMÍA / OTRO TEMA / INVITADO / LO QUE HAY QUE SABER / EDUCACIÓN, CIENCIA Y TECNOLOGÍA / AYUDA SOLIDARIA / SONRILANDIA / REGIONALES
viernes 27 de mayo, 2022
Generic selectors
Exact matches only
Search in title
Search in content

Ver más...

Info

Asesinato de Nora Dalmasso. «Relación sexual consentida y brusca». El asesino «la mató con las manos y la bata».

«Luego del acto sexual inmediatamente vino la muerte»

2 médicos forenses coincidieron en el juicio por el crimen de Nora Dalmasso, ocurrido en noviembre de 2006 Río Cuarto y que tiene como acusado al viudo Marcelo Macarrón, que la víctima mantuvo sexo consentido antes de ser asesinada, lo que contradice opiniones de otros profesionales que ya declararon en el debate.

Se trata del médico forense que realizó un informe complementario de la autopsia al cadáver de Dalmasso (51), llamado Mario Vignolo, y de Mario Subirachs, quien fue parte del grupo de peritos del Cuerpo Médico Forense de la ciudad de Río Cuarto que realizó la autopsia.

Vignolo dijo que desde su punto de vista profesional la víctima tuvo “relación sexual consentida y brusca”.

El forense, quien integró un equipo interdisciplinario que analizó los resultados del protocolo de la autopsia, afirmó que “el homicidio no estuvo preparado. No hubo premeditación”, sino que pudo haber ocurrido “por algún conflicto que surgió durante la relación” sexual y la estranguló.

A pedido del fiscal Julio Rivero, Vignolo precisó que si la víctima hubiese sido forzada “tendría que haber un sinnúmero de rastros de violencias”, pero que en este caso no los hubo porque además se encontró evidencia de “estímulo previo con pasión” antes del acto sexual.

Ratificó que la causa de la muerte de Dalmasso fue por “asfixia” mediante “mecánica mixta con manos y estrangulamiento a lazo”.

Subirachs, quien fue parte del grupo de peritos riocuartenses que realizó la autopsia, dijo que “no había evidencia científica para afirmar que se haya tratado de una violación”, y agregó que “luego del acto sexual inmediatamente vino la muerte”.

El disparador del homicidio pudo haber sido cualquier situación, como celos, enojo, discusión o furia, y agregó que el crimen “no fue premeditado. Fue espontáneo, y el agresor la mató con las manos y la bata”.

En otro tramo de su testimonio, Subirachs también dijo que la víctima “se defendió” pero fue superada físicamente.

Estos testimonios contradijeron al médico forense Ricardo Cacciaguerra, quien la semana pasada había declarado ante el jurado popular que, de acuerdo al análisis del protocolo de la autopsia, “Nora fue atacada por un depredador sexual”, que “no hubo consentimiento” y que fue “sometida en estado de inconsciencia”.

Cacciaguerra formó parte del mismo equipo de forenses en el que se hallaba Vignolo y que analizó el protocolo de la autopsia en diciembre del 2006.

Una vez finalizada la audiencia , Vignolo dijo a la prensa que las diferencias de criterio se deben a «distintas interpretaciones».

EN ESTA NOTA: Nora Dalmasso