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18 de mayo, 2024

Carlos III. Le regaló un título a su hermano menor para su cumpleaños y nombró príncipes a los hijos de Harry.

Así quedan los títulos de los Windsor tras los nuevos cambios.

Carlos III como regalo de su 59 cumpleaños le otorgó a su hermano Eduardo el título de duque de Edimburgo, que llevó su padre hasta su fallecimiento en 2021.

Algo que ya tenía previsto la reina Isabel II tras la muerte de su marido, pero que ha sido ahora su hijo, el nuevo soberano, quien lo ha plasmado oficialmente.

Cuando Eduardo se casó con Sophie en 1999, su madre les nombró condes de Wessex


A partir de este momento, Sophie pasa de ser la condesa de Wessex a ser la duquesa de Edimburgo. Con este cambio de títulos, el de conde de Wessex pasa a su hijo, James, que hasta ahora era vizconde de Severn, una dignidad que quedará sin titular hasta que este tenga un hijo varón.

James tiene en la actualidad 15 años y es el nieto más joven de los fallecidos Isabel II y el príncipe Felipe. Su hermana mayor, Lady Louise Windsor Mounbatten, al ser mujer se queda con el mismo título que llevaba hasta ahora.

Así tanto Eduardo como Sophie así siguen representando a la familia real como parte activa.

No ha sido el único cambio. La página web del Palacio de Buckingham actualizaba su línea de sucesión y aunque no sufría alteraciones en el orden, sí lo hacía en los títulos.

,Buckingham cambiaba el título de ‘master’ de Archie por el de príncipe Archie de Sussex y el de ‘miss’ de Lilibet por el de princesa Lilibet de Sussex.

Este título oficialmente al que tienen derecho todos los nietos de Carlos III. Las leyes de la Corona, de 1917, todos los hijos y nietos de reyes deben llevar el título de príncipes y princesas, a no ser que sus padres se opongan.

Así fue el caso de la princesa Ana, que lleva el título de princesa real y que quiso que sus hijos, Peter y Zara, fueran ciudadanos normales y no llevaran el título real.

No era el caso de los duques de Sussex, que parece que estaban sufriendo a raíz de su mala relación con el nuevo soberano por que sus hijos pudieran quedarse sin título.

Aun así, y como la comunicación entre padre e hijo no es fluida, menos aún desde la publicación del libro de memorias de Harry, ‘Spare’, que ha supuesto incluso que Carlos III deje sin residencia en el Reino Unido a los Sussex, se desconocía qué pasaría con los títulos de los hijos de los duques.

Pasaron seis meses para que el rey Carlos hiciera pública su decisión, que la prensa británica asegura que ya le había comunicado a su hijo, el príncipe Harry, en el funeral de Isabel II en una conversación privada.

Títulos que, por otra parte, los tres hijos de William y Kate Middleton estrenaron nada más llegar al trono Carlos III.

En sus primeras palabras como monarca, Carlos III otorgó el título de reina consorte a su mujer, Camila. En ese mismo momento, su hijo mayor, el príncipe heredero William, pasó a ser príncipe de Gales, además de duque de Cornualles sin renunciar a su título de duque de Cambridge –por el que era conocido-, además de conde de Strathearn y barón Carrickfergus, que comparte con su mujer, Kate Middleton, desde su boda en 2011.

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